logotipos

El segundo punto a tener en cuenta es la capacidad que tenga un diseño para ser recordado. Cuando se afronta la tarea de supervisar un diseño (en este caso el diseño que un diseñador nos prepara para nuestro logo corporativo) es necesario tener un poco de sangre fría al momento de recibir las propuestas. En muchos casos sucede que el diseñador prepara un diseño deslumbrante, asombroso, lleno de colores y efectos, un logo en 3 dimensiones o un logo animado, etc. y el cliente queda fascinado con él y lo acepta sin dudar. Hacer esto puede ser negativo para la empresa en algunos casos. Si bien es cierto que existen logos muy complejos que representan a marcas exitosas, en la inmensa mayoría de los casos los logos de las empresas exitosas comercialmente son sencillos, de pocos colores, fáciles de colocar en cualquier superficie. Esto se debe a que cuanto más complejo sea un diseño, más difícil resulta de recordar: cuantos más elementos de deben recordar para armar la imagen final la probabilidad de un recuerdo exitoso (veraz) se reduce.

Entonces, para analizar correctamente el diseño que usted está supervisando debe mantener el temple tranquilo y no dejarse llevar por la destreza gráfica con la que ha actuado el diseñador y poder responder que el diseño que se está buscando es algo más fácil de recordar. Evidentemente, no obstante, esto no quiere decir que se deba buscar un diseño sin gracia ni sabor (inclusive uno de los cinco puntos que presentamos aquí es el atractivo del diseño), lo que deseamos es un equilibrio: un logo gráficamente atractivo pero no lo suficientemente complejo para estorbar el camino del recuerdo.

Entender la importancia del recuerdo es básico para comprender por qué hacemos hincapié en ella. En el mundo actual con un mercado atestado de empresas el público no tiene relación directa con ellas. Anteriormente a la industrialización y a la globalización la empresa era parte orgánica de una comunidad: todos conocían su edificio, a sus dueños y muchos de los integrantes de la comunidad trabajaban en ella. Como eso ahora no sucede y la empresas han entrado en un proceso de abstracción (transformándose en ideas antes que en entes materiales) el logo es el objeto gráfico-material que permite a los consumidores relacionarse con las compañías, pensar en ellas, tener un punto de partida para recordarlas. Sin este asa material que es el logo las empresas se pierden en un océano de posibilidades y ofertas y nunca serán recordadas; y una empresa que no es recordada es, prácticamente, una empresa que no existe.