logotipos

El tercer punto a tratar es el atractivo del diseño de su logo corporativo. En la sección anterior hemos dicho que el despliegue gráfico nunca debe opacar la posibilidad del logo de ser fácilmente recordado y eso debe ser algo que no podemos perder de vista mientras tratamos el tema del atractivo.

Hemos dicho que el mercado actual es un océano de ofertas dentro del cual una empresa que no puede ser recordada es una empresa que no existe y que para que una empresa sea recordada su logo debe tener una alta capacidad para forjarse en la memoria de los consumidores. No obstante, este argumento está dejando de lado un punto clave, un paso previo indispensable: los logos deben ser recordados pero para serlo primero deben ser vistos. Es decir, un logo diseñado para ser efectivamente muy memorable pero que pasa desapercibido nunca será recordado porque nunca ha sido contemplado con atención.

El atractivo del que hablamos cumple la función de destacar su logo sobre el de sus competidores y de provocar un fuerte impresión en los receptores. Un logo sin vida puede ser fácil de recordar en teoría dado que está hecho de forma sencilla pero, en la práctica, no lo será porque el público nunca se ha fijado en él. En otras palabras, lo que estamos buscando es que un logo memorable no por ello sea insulso, que un logo sea tanto memorable como fascinante, que llame la atención del público y que los impacte: buscamos generar un shock. Para ello requerimos de la destreza gráfica de un diseñador que combine con versatilidad la capacidad de recuerdo y la capacidad de asombro que tenga el diseño que presente.

Así, el logo ideal sería el que nunca puede dejar de ser visto porque tiene una presencia imposible de ignorar, que impacta los sentidos del receptor y que se graba en su memoria. Aquí empezamos a ver cómo los puntos que nosotros le ofrecemos están completamente interrelacionados y que no se puede pensar en un logo efectivo que sólo cumpla con alguno de ellos con verdadera eficacia. Si quisiéramos ir más allá en este análisis también podríamos decir que un logo ideal sólo llegará a ser memorable si es un logo duradero pero que la constante exposición de algo asombroso disminuye su efecto progresivamente. Es decir, no podemos pensar un punto sin los demás y para lograr un verdadero logo eficaz debemos contemplar todos sus puntos de análisis y lograr un equilibrio: estamos buscando una fórmula, haciendo un experimento, cocinando el plato principal, pintando nuestra obra maestra.